Las Mágicas Cavernas de Kiocta en chachapoyas
Jul 3, 2006 13:54:01
Nos introducimos por unas horas en este singular lugar que parece pertenecer a otro mundo, en la ciudad de Lámud, Amazonas
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Luego de un viaje de una hora y media en auto desde la ciudad de Chachapoyas, llegamos a Lámud para conocer su principal atracción: las cavernas de Kiocta. En la oficina de turismo nos esperaba José Espinoza, un lugareño que había descubierto este fascinante refugio. Nos pregunta entusiasmado si estábamos dispuestos a viajar por unas horas a otro mundo. Todos nos miramos sorprendidos por el entusiasmo del guía por conducirnos hacia este excéntrico destino. Dudando de la magnitud de su descubrimiento, poco conocido aún por el turismo convencional, decidimos emprender el viaje hacia Kiocta.
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Partimos de la apacible plaza principal de Lámud y en solo unos minutos estábamos reunidos en un extenso campo con todo tipo de ganado rondando por el lugar. Durante todo el camino nuestro guía se mantuvo de lo más misterioso y no se pronunció hasta que llegamos al lugar.
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Para nuestra sorpresa, la entrada a la caverna estaba clausurada con rejas cuyas llaves estaban en posesión de José , quien entró como en su casa dando inicio a la ceremonia de pago. En este acto del pago a la tierra se mezclaban toda clase de rituales andinos y del lugar. El respeto que los lugareños tienen por este sitio ha permitido que las cavernas permanezcan prácticamente intactas.
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La entrada está custodiada por rostros que se asemejan a los de los sarcófagos de los antiguos chachapoyas a manera de guardianes. Luego, José nos guía con una lámpara que iluminará nuestra ruta durante el recorrido de una hora. La longitud de la caverna aún no ha sido medida científicamente, pero les puedo decir que nunca había estado en un lugar parecido.
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Las paredes de la cueva son altas y el sendero ancho y gracias a ello no tuvimos que agacharnos en ningún momento. Dentro, la oscuridad era absoluta y, a medida que avanzábamos, el camino se ensanchaba y podíamos ver toda clase de singulares esculturas que nos maravillaron. Se trata de estalagtitas y estalagmitas formadas por gotas de agua que caen hace miles de años. Las impresionantes figuras son semejantes a esculturas naturales y algunas fueron efectivamente talladas por antiguos pobladores. No tuvimos la menor duda de esto cuando llegamos al recinto circular que tiene en el techo una forma perfectamente circular como si hubiese sido pulida. Debajo de este techo yace una estalagtita que recubre un cuerpo momificado.
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Esta caverna debe haber sido escenario de complejos rituales. Las culturas prehispánicas vinculan las cuevas con el origen del hombre ya que, según creían, relacionaban este mundo con el otro, como una especie de nexo. Después de recorrer el lugar comprendimos por qué los antiguos habitantes habían establecido este vínculo: salimos con la sensación de haber estado en otro mundo.
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Fuente: www.elcomercioperu.com.pe
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